Este año no he ido a la manifestación. El pasado año tampoco, y, estoy casi segura que el anterior también me quedé en casa. Día de la mujer. Se ha escapado ya de la convocatoria lo de “trabajadora” ¿Acaso existe algún ser, hombre o mujer, que no tenga como destino el trabajo?.
Me he quedado en casa, sí, sí, sí, ¡trabajando!, he salido fuera de casa ¿dónde? ¡ a trabajar! Ocho horas prorrogadas, sin horas extras, en el maldito supermercado, empresa modélica, que nos esclaviza con un sueldo seguro y nos margina un poco más, por ser mujer.
El pasado 8 de marzo, como cada día, aproveché los minutos libres para preparar comidas para el fin de semana y así, poderme permitir, en el caso de que luzca el sol, escaparme a tomar una cerveza en alguna terraza de la playa.
El 8 de marzo, Día de la Mujer, ¿ y qué? Me he hastiado de gritar en primera línea, de salir con frío o calor, como me he cansé en su momento de quitarme el sostén y clamar igualdad. De declarar feminismo.
Día de la Mujer, el 8 de marzo, y ¿ qué pasa con el día 11, 12, ó 28? ¿Han desaparecido las mujeres? No. Están esos días trabajando , a lo mejor, y no me he enterado, es que ha desaparecido lo de 8 de marzo día de la mujer trabajadora, porque ese día, justo ese día, las mujeres tenemos fiesta. Es posible ¿ Será posible que en esta maldita y maravillosa empresa nos lo haya ocultado?. Yo, ese día trabajé, lo juro.
8 de marzo, día de la Mujer. Igualdad, feminismo ¿ Dónde queda todo?
Día de la Mujer ¿ las asistentes jóvenes se mantendrán firme en sus proclamas?.Me temo que el sistema las absorberá e igual que los políticos, olvidarán, sus promesas , promesas para con los demás, en su actuación, y para ellas mismas en su planteamiento vital.
Todas, todas, girando en la rueda como vulgares ratones o conejos y, además, muchas, felices de que el dueño les compre pipas...
8 de marzo, aventuro que muchas de ellas, un elevado porcentaje de las más jóvenes que se han manifestado, en cuestión de veinte o treinta años, acabarán cuidando en solitario, a algún padre o suegra, y ellas, sólo ellas, limpiaran culos de nuevo y no dejarán de ir al trabajo, y a limpiar su casa los sábados, y antes, muchos años antes, por la noche, al regresar a casa y después de bañar a los niños y acostarlos, y dará y seguirá dando de cenar a su marido o pareja, que la espera tumbado en el sofá, o, a lo sumo, habrá mal puesto la mesa.
Borraré el día del calendario, 8 de marzo, y ya no tendré inquietud por los martes y trece, sentiré escalofríos por los ocho de marzo, porque ya sé que no sirven para nada.
Mi cabello blanquea, mis fuerzas me abandonan y sigo girando en una gran rueda, con esfuerzo. Nunca me han dado las pipas para mantenerme ágil, siempre he sido un hámster femenino.
Se acabará la rueda,el rodar, el girar, se terminarán los 8 de marzo, cuando yo, encuentre descanso por fin.
“”Hablar contigo siempre ha sido una experiencia agotadora. Desde el primer momento, casi desde el primer día que te conocí, tuve la sensación de que intentaba hacerme comprender por un viejo senil. Ahora que de verdad eres esa clase de viejo, la sensación se ha vuelto ya, insoportable.”””Yo también estoy vieja. Precisamente por eso prefiero quedarme sola y tratar de descubrir quién soy sin ti, sin tu maldita vejez que se pasa todo el día pegada a mí””El viaje vertical de Enrique Vila-Matas
(c)Camyhita, marzo 2012


