
Ambos están en el mismo departamento. Sus mesas, a una distancia la una de la otra, de unos veinticinco metros. Ambos al estar sentados, dan la espalda a la pared y por ello, se ven y se miran.
Entre ellos, entre sus mesas, otros compañeros y mesas y sillas ocupan y llenan el espacio y metros que les separan.
No es cosa de hablarse a gritos. El teléfono es su gran aliado.
Tiempo atrás fueron objeto de curiosidad y por qué no decirlo, de críticas ¿y envidia?, por parte de sus compañeros. Ahora ya es costumbre y nadie mira la cara sonriente de uno y la mirada brillante del otro mientras tienen el teléfono en su mano, hablan bajito y sonríen.
Hablan bajito y se sonríen a lo lejos y con los ojos se envían flechas con mensajes de amor.
Los dos, desde que mantienen esta atracción mutua y correspondida han cambiado externamente. Ella más esbelta, cuidando su vestuario al máximo y con los complementos adecuados. Él, ha borrado su incipiente barriguita y también la indumentaria, más joven y despreocupada.
Comparten horario de desayuno y abandonan la oficina en un intervalo de minutos. Ella primero y a continuación él. Existe una esquina, ¡siempre hay una esquina que tiene múltiples historias! Y en esa esquina, en su esquina se esperan y comienzan a andar despacito, cuchicheando bajito, cada vez más juntos hasta que sus manos se entrelazan con la misma estratagema que, si de escolares se tratara.
No frecuentan cafeterías. Conducen sus pasos amorosos y alegres a unos jardines cercanos y allí, en ese pequeño parque, en el más apartado rincón y también en donde las flores brillan más, se sientan felices y tan cerca… y se hacen sus confidencias y se dan sus besitos.
Y así cada día y desde hace al menos un año. Llevaban siete años en el mismo departamento pero el amor parece que hizo mella en ellos en estos últimos doce meses.
¡Ah! Que placer sentirse adolescente o adulto y gozar de la inquietud y cosquilleo de un amor en plena efervescencia.
Han superado la barrera de los cuchicheos de oficina. Son adultos, muy adultos y sus hijos, algunos ya adolescentes.
Son felices y están seguros de que sus respectivas parejas también lo están. Ambas, sus parejas, les han confesado que han notado un cambio.
¡Da gusto ahora, siempre estás de buen humor!
©Camyhita, 4 /02/ 2009.Fotografía: growlandpropiedades
Entre ellos, entre sus mesas, otros compañeros y mesas y sillas ocupan y llenan el espacio y metros que les separan.
No es cosa de hablarse a gritos. El teléfono es su gran aliado.
Tiempo atrás fueron objeto de curiosidad y por qué no decirlo, de críticas ¿y envidia?, por parte de sus compañeros. Ahora ya es costumbre y nadie mira la cara sonriente de uno y la mirada brillante del otro mientras tienen el teléfono en su mano, hablan bajito y sonríen.
Hablan bajito y se sonríen a lo lejos y con los ojos se envían flechas con mensajes de amor.
Los dos, desde que mantienen esta atracción mutua y correspondida han cambiado externamente. Ella más esbelta, cuidando su vestuario al máximo y con los complementos adecuados. Él, ha borrado su incipiente barriguita y también la indumentaria, más joven y despreocupada.
Comparten horario de desayuno y abandonan la oficina en un intervalo de minutos. Ella primero y a continuación él. Existe una esquina, ¡siempre hay una esquina que tiene múltiples historias! Y en esa esquina, en su esquina se esperan y comienzan a andar despacito, cuchicheando bajito, cada vez más juntos hasta que sus manos se entrelazan con la misma estratagema que, si de escolares se tratara.
No frecuentan cafeterías. Conducen sus pasos amorosos y alegres a unos jardines cercanos y allí, en ese pequeño parque, en el más apartado rincón y también en donde las flores brillan más, se sientan felices y tan cerca… y se hacen sus confidencias y se dan sus besitos.
Y así cada día y desde hace al menos un año. Llevaban siete años en el mismo departamento pero el amor parece que hizo mella en ellos en estos últimos doce meses.
¡Ah! Que placer sentirse adolescente o adulto y gozar de la inquietud y cosquilleo de un amor en plena efervescencia.
Han superado la barrera de los cuchicheos de oficina. Son adultos, muy adultos y sus hijos, algunos ya adolescentes.
Son felices y están seguros de que sus respectivas parejas también lo están. Ambas, sus parejas, les han confesado que han notado un cambio.
¡Da gusto ahora, siempre estás de buen humor!
©Camyhita, 4 /02/ 2009.Fotografía: growlandpropiedades


30 comentarios:
Hay que ver las cosas tan bonitas que escribes hija. Besos
Aquí en Cáceres, en vez de esquina se dice "la callejina"...siempre me gustó la expresión de "le contó hasta lo de la callejina"
Precioso escrito Camy
Un besazo
Camy, y con razón andaban de tan buen humor, si eran como dos chiquillos enamorados!
Que bien lo describiste.
Besitos,
Un placer.Te agrego como "seguidor".
Que lindo Camy, ojalá creyese en el amor y puedira compartir precisamente esa complicidad.
Sabes Camy, de lo que más me alegraría es que fueses tú...
Pero siguiendo tus escritos, mejor me reservo la sentencia......
Ummmm,quitase la barriguita...no lo había pensado.jjeje....Un Besote...
jajajaja, es maravilloso, qué felicidad y menos mal que las parejas también son felices... qué buena narrativa, justo la sorpresa para el final. Te felicito una vez más amiga. De lujazo. Besos. julie
Kuka, un besito y gracias.
Ricardo, la "callejina" me ha gustado mucho.
un besito
Soñadora, parece ser qué el amor nos devuelve a la edad adolescente.
un besito
Felipe Sérvulo, gracias. El placer es el que me leas, también yo te agrego como seguidora.
un beso
Aperador, ojalá que te llegue el amor, pero no olvides que existe el amor de la amistad y la complicidad con un amigo también es reconfortante.
Un besito
€_r_i_k, lamento el que no puedas alegrarte (por esto), yo no soy. Te lo aseguro.
Son personajes, tú lo has dicho, siguiendo mis escritos...
Un besito
Julie,me los he imaginado felices y niños, envidiados y criticados por adultos. Ajenos a todo. Un trocito de felicidad de muchas horas compartidas.
Eres generosa.Siempre.
Un besito
Qué bonito texto, Camy.
Ayer "mi socio" estaba de mal humor, al final me voy a tener que alegrar por ello... ;)
Besos.
Es lo que tiene el amor, querida, que cambia el humor ;)
Besicos
Joder, pues a mí no me gustaría ser el que descubriera ese buen humor en mi pareja, entre otras cosas porque sería, y esto siempre pasa, el último en enterarme.
Ahora bien, si fuera yo el que se ha quitado la barriguita... la cosa cambia.
Sí, ya lo sé, no es justo pero era para aportar otra perspectiva.
Y ese final Camy...que consigue siempre pegárseme al paladar y sorprenderme...(y ásta vez, me ha puesto una sonrisa de esquina a esquina...:)
Besitos
Es una historia bonita, Camy. El amor y el humor suelen ir juntos y son del mismo equipo, del que gana o del que pierde, pero siempre del mismo.
Besos.
Camy, en mi último post te he dejado una invitación, ojalá te animes y la aceptes.
Besitos,
La pasión, que es el mejor de los maquillajes y la más efectiva de todas las medicinas.
Precioso.
Pues sí, aunque nos neguemos esa realidad, la infidelidad a veces solo a veces es terapéutica. jejejeje
Excelente como siempre.(Me chafaste un post que tenia en mente jajaja)
Un abrazo.
Excelente...eterna juventud!!
Amelie ¿Has visto, ahora sabes el porqué?.Puedes estar tranquila...
Un besito,
Belén, lo cambia todo, hasta la vida.
un beso
alelo, ya lo sabes, por tanto no te digo la palabra mágica que empieza por M....
¿Y qué ocurriría si no te enteraras?.
Un beso
*Sine_Die*, por si acaso y ese ese día en que lo leíste necesitabas una sonrisa,me alegro de habértela proporcionado con estos amigos y más que amigos.
Un besito
Juanjo, ¿no crees que Siempre se gana y se pierde?. Es cierto humor y amor van cogidos de la mano. Cuando uno desaparece el otro está a punto.
Un beso
Soñadora, gracias y un beso
Raúl, la pasión es así, como dices, pero cuando acaba no necesita maquillaje pero ¿y medicinas?
Un beso
Esperanza, siento mucho chafarte el post, pero ¿Por qué no lo escribes igualmente? Parejas hay muchas, en los trabajados también. Seguro que tu enfoque es distinto al mio.
¡Anda no seas tonta!
Un beso,
Allá, bienvenido??? a el Camino
Bonito y amoroso escrito,Camy.Tan bonito como de costumbre.Y como es habitual,de inesperado final.
Todos felices...
¡Qué feliz es la ignorancia!
Besos.
me gusto tu blog camy espero que el mio te guste, se trata de la diversidad del rock (en video clips te daras cuenta), espero que pases y intercambiar seguidores :) beso grande.
Si es que el amor nos cambia completamente, ya sea para bien o para mal.
Un beso (:
Lasarshe, bienvenida. Gracias por tu comentario.
Un beso
Pues sí, tienes razón, siempre se gana y se pierde. Lo importante es el balance.
Está bien lo que dices. Yo también pienso así, bueno ojala puedas también darle una visitada a mi blog (Subir lo que se piensa)y dar su punto de vista. ¡Que te la pases bien!
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