
“”Y cuando sea la adolescente rebelde que será, se dé cuenta de que su madre no es tan mala como a ella le parece en ese momento”"
Han pasado más de doce años desde que ella comentará a una casi desconocida esta frase, este pensamiento, esta inquietud.
El tiempo se ha volatizado. Cierra los ojos y se ve así misma, a su hija, a sus amigos.
Eran tiempos de rosas. De egoísmos casi infantiles. De responsabilidades adquiridas.
De amor y adoración hacia la hija. De vivencias completas de cada día. De coquetería. De lucha.
Ella recuerda y es recordada como una persona de carácter fuerte, impulsiva pero a la vez con una ternura que trataba de esconder y una candidez casi infantil.
Recordaba su maternidad temprana y los juegos con la niña. Ambas eran niñas a la vez. Compartían juegos y muñecas y películas y lecturas. ¡Cuántos cuentos no le habrá leído antes de acostarse!
Cada cumpleaños de la niña era una fiesta en la que participaban todos. Su hija era su propia imagen, se veía en ella, presumida, charlatana, vivaracha, llena de imaginación y disfrutaba abriendo los regalos de trapos, ¡ya desde pequeña disfrutaba con la moda del momento!.
Ella, vivía su vida pero no era la suya sola, vivía por duplicado, la suya y la de su hija, y tenía mil proyectos de futuro, de futuro compartido hasta un tiempo, hasta que la hija se marchara.
Han pasado más de doce años desde que ella comentará a una casi desconocida esta frase, este pensamiento, esta inquietud.
El tiempo se ha volatizado. Cierra los ojos y se ve así misma, a su hija, a sus amigos.
Eran tiempos de rosas. De egoísmos casi infantiles. De responsabilidades adquiridas.
De amor y adoración hacia la hija. De vivencias completas de cada día. De coquetería. De lucha.
Ella recuerda y es recordada como una persona de carácter fuerte, impulsiva pero a la vez con una ternura que trataba de esconder y una candidez casi infantil.
Recordaba su maternidad temprana y los juegos con la niña. Ambas eran niñas a la vez. Compartían juegos y muñecas y películas y lecturas. ¡Cuántos cuentos no le habrá leído antes de acostarse!
Cada cumpleaños de la niña era una fiesta en la que participaban todos. Su hija era su propia imagen, se veía en ella, presumida, charlatana, vivaracha, llena de imaginación y disfrutaba abriendo los regalos de trapos, ¡ya desde pequeña disfrutaba con la moda del momento!.
Ella, vivía su vida pero no era la suya sola, vivía por duplicado, la suya y la de su hija, y tenía mil proyectos de futuro, de futuro compartido hasta un tiempo, hasta que la hija se marchara.
Se proponía ser complaciente pero con normas en la educación. Comprendería su adolescencia porque ella era joven y tenía el recuerdo de la suya propia. No caería en los errores de sus padres.
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Días de vino
Hoy, doce años después de aquel pensamiento, ella sigue siendo joven, guapa, atractiva, con un amor desinteresado hacia su hija pero su sonrisa no es tan abierta. Sus ojos declaran que han sufrido. Ha tratado de comprender más no todo lo han entendido.
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¡Bendito sea el momento que me he marchado!.Ya no podía más, ¡18 años!, soy mayor ante la ley y ante todos. Mi vida es mía y de nadie más.
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Días de vino
Hoy, doce años después de aquel pensamiento, ella sigue siendo joven, guapa, atractiva, con un amor desinteresado hacia su hija pero su sonrisa no es tan abierta. Sus ojos declaran que han sufrido. Ha tratado de comprender más no todo lo han entendido.
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¡Bendito sea el momento que me he marchado!.Ya no podía más, ¡18 años!, soy mayor ante la ley y ante todos. Mi vida es mía y de nadie más.
¿Qué he sido rebelde dicen todos? ¡¡¡NO,!!! Tan sólo he hecho lo que me ha dado la gana desde los 13 ó 14 años, antes no vivía por mí, vivía por los demás.
He estado en el mismo techo porque cada vez que me iba la poli me devolvía.
¿Familia? ¿Padres? ¿Madre? ¿Qué es eso? Amigos, mis amigos son TODO el resto ¡me ha venido impuesto! Y luego mi madre, tan progresista y resulta que escribe la cursilada de:
“”Y cuando sea la adolescente rebelde que será, se dé cuenta de que su madre no es tan mala como a ella le parece en ese momento””
“”Y cuando sea la adolescente rebelde que será, se dé cuenta de que su madre no es tan mala como a ella le parece en ese momento””
No he leído nada más. Ella no ha leído lo que yo he escrito. ¿Sabe ella lo que yo pienso?
©Camyhita, 02 /12/2008. Fotografía:J. Castellana.


24 comentarios:
Edades complicadísimas.
Tenes que publicar algún día todos estos "Mujeres"
Un besote
Es lo mismo de siempre. Nos damos cuenta de las cosas demasiado darte. Una lástima. Besos, Camy.
...y que a todos los humanos nos pase igual...y que no aprendamos en cabeza ajena...y que aprendamos las cosas con el tiempo...solo con el tiempo...quiza radique ahi una de las bellezas de la especie humana...un abrazo...
Seguramente sí que lo sabía lo que pensabas... pero, siempre ese pero es el que nos arrebata los silencios, los olvidos y las incomprensiones. Muy bueno y también pienso que debieras recopilar esta sección de mujeres y publicarlo. Una delicia leerte.
Besos, Julie
Lo sabrá, sino ahora, mañana, sino pasado....
Seguro.....cuando las marcas de la piel sean surcos.....Lamentable faltará alguién cerca.....
Besos......Mi Conan Doyle particular....
Cuenta, que imaginas?
Besos....
Cada edad es dificil, pero si es una mujer y por una mujer, mas aún...
Besicos
Sabe lo que pensabas, lo que piensas y lo que pensarás, con una precisión de más menos dos pensamientos. Pero todos cometemos los mismos errores, o necesitamos de las mismas experiencias, ¿no?
Besos.
¿Sabe ella lo que yo pienso? Con los años ambas lo sabrán, aunque puede que sea tarde.
Lo sabe, pero tiene la edad de los píxeles a colorines. Saber sabe...y con el tiempo agradecerá cerificarlo.
Un beso, Camy...
Camy, complicada y sencilla a la vez la situacion, pues es necesario ser madre, para entender como pensamos las madres, pero también es importante no olvidarnos de cuando fuimos hijas y la rebeldía era algo innato a nosotras.
Ayer lei tu post, pero no pude comentarlo así tan pronto, pues es un temita difícil.
Besitos,
Así es, cada uno asume su papel en el relato de la vida, cada cual se hace víctima.
Besos.
Ser,para después serlo por duplicado y sin embargo no ser la misma nunca más...
Y es ley de vida se dice que nos veamos proyectados en nuestros vástagos e intentemos imbuirlos de todo aquello de lo que supimos cuando éramos,quizás, un poco demasiado mayores para entenderlo...
Luego queremos hacerlo entender a los que ahora no lo entienden...
Y entenderán algún día que lo entendieron,pero quizá un poco demasiado tarde...o quizá no piensen así y vean que nunca es tarde para comprender e intentar hacerlo a su vez...
Es ley de vida,o eso dicen...
Me encanta.
Besos.
A mí con estas cosas no me salen palabras. Fui tan "adolescente rebelde" que esa frase me duele ... y me aterra (como madre que soy)
Ricardo Colomer,
Edades muy difíciles y decisiones que toman no siempre acertadas.
Gracias Ricardo, me parece que voy a intentar algo y te lo diré a ti el primero. sin falta.
Un besito
Jordicine, es lo mismo de siempre, pero en el fondo todo es lo mismo y cada vivencia, cada persona, es en sí la propia diferencia.
Un beso
MiMundo, el tiempo... pero cuando ella, la joven, tenga otra perspectiva será porque ya es mayor.
Un beso,
Julie, los silencios, la incomunicación es la base pero la juventud y la propia experiencia es la clave.
(Te pediré ayuda...) Un beso
€-r-i-K, gracias poeta. Un besito
Belén, ¿Quieres decir que al ser dos mujeres la comprensión es más difícil?
Un beso
Juanjo, todos lo necesitamos ¡claro que sí !. Experiencia y comprensión.
Un beso
alelo, soy optimista y siempre habrá un tiempo mejor para algunos. Y se dará cuenta en el momento oportuno.
Un beso
*Sine_die*, lo de los píxeles es lo más adecuado para esa edad. En un juego de palabras como definición esa hubiera sido la premiada.
Un beso
Soñadora, me alegra que lo leas un día y me escribas al siguiente. El tema te ha interesado. Es una rueda, nos interesa a todos porque todos estamos en ella. antes y ahora y quizá después.
Un besito,
Esperanza, no creo que nadie sea víctima,o jueguen a ello; son situaciones en diferentes épocas de la vida, con egoísmos de cada uno, queriéndose a la vez y luchando por su propia vida. La madre, parece la gran vencida, pero no lo és.
Un beso
Marinel, eres madre, recuerdo que de un adolescente y por ello conoces las contradicciones que supone el ser madre querer dar libertad, soñar con el futuro de un hijo y a la vez quedarse aterrada al darte cuenta de que irremediablemente tiene su propia vida y se separa de alguna forma de ti.
Un besito,
hache, todas cambiamos con el hecho de ser madre y por más que hagamos propósitos la realidad a veces, nos desborda.
Un beso
Mira, la adolescencia de por si es una etapa donde los jovenes se enorgullecenc on el estandarte tan necesitado de la independencia, por supuesto que sera rebelde, que querra hacer lo que se le plazca que el corazon le estalla con ganas de vivir mil y una experiencias. Dejala libre, es el mejor regalo que le podemos dar a nuestros hijos, porque si la dejas volar, la mariposa vuelve a ti sola. Y eso es lo bonito, cuando regrese a ti, que creeme que sin duda lo hara, lo hara porque realmente lo desea, porque querra saber lo que piensas, ya entendera lo importante que es tener una madre que nos ame. Pero ahora dejala vivir en su mundo de amigos, vive en silencio hasta que su voz te llame.
Mariana, la dejaré libre. Todos mis personajes son libres y desdeluego pienso que alguna vez pueden volver.
Un beso
Qué duro ¿no?...
Mi mayor tiene ya 8 años y me me da vértigo que siga creciendo tan deprisa. No quiero ni pensar en la adolescencia, me da pánico. Pero llegará.
Besos.
Fíjate que hasta tartamudéo "me me da vértigo...", jajajaja.
Más besos.
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