15 de marzo de 2009

El laboratorio de Barba Azul


En todo el departamento están intrigados y a la vez asustados.

Las secretarias lo comentan entre risas y nervios. En las aulas los alumnos hacen apuestas para ver quién será el valiente en descubrir el secreto.

Los becarios se niegan a ser ellos los que hagan el trabajo sucio.

La verdad es que el ambiente está revuelto. Quizá antes estaban tan aburridos entre tanta probeta, tanta campana, tantos números, tantas series, que ahora, a esta novedad le quieren buscar misterios.

Los horarios de todos: jefes de departamento, becarios, doctores, son ahora más ¿cómo decirlo? ¡de funcionario!; todos se limitan o intentan hacer el horario diurno. Los fines de semana son pocos los que están trabajando y si lo hacen se entretienen más tiempo del acostumbrado con el guardia jurado, con el fin de que éste, les tenga presente y sepa y recuerde que ellos están allí; allí, al lado de…

Desde hace tiempo los teléfonos se mezclan, se colapsan. Se habla desde un despacho y a mitad de conversación se escucha otra en un idioma poco conocido o mejor, desconocido para todos ellos, y esa voz, sin más, comienza a hablar y hablar…

La primera vez que esto ocurrió, gritaron y dijeron “corta, que estoy yo,”  y cosas parecidas, pero la voz no paraba y hablaba y hablaba …

A casi todos les ha ido ocurriendo. Ahora se hace un silencio denso cuando se oye la voz que interrumpe las conversaciones, sean privadas o de trabajo. El que está al teléfono, los que están en un lado u otro de la línea, dejan el auricular despacito  cada vez más, con mucho temor. La voz impertérrita sigue hablando y gritando.

Una becaria tenía que entrar en el laboratorio xx y la puerta que siempre había estado abierta, estaba cerrada, atascada y ninguna llave la pudo abrir, ni siquiera la llave maestra del encargado de seguridad.

Nadie intentó abrir ese laboratorio y hasta casi se puede añadir que se olvidaron de él. Pero una noche una bióloga estaba acabando unos ensayos y oyó un timbre intermitente y a la vez constante, ronco y autoritario que salía del laboratorio cerrado… Se paró el timbre y al cabo de unas horas de nuevo el sonido se escapaba por debajo de la puerta cerrada y con el silencio de la noche invadía todo el departamento. Quien estaba trabajando en la soledad de la noche, escapó sin decir adiós al vigilante y se marchó a su casa.

Desde entonces nadie se queda a trabajar solo por la noche.

Todos están muy sensibles y han escuchado ese ruido intermitente por el día. Están  pendientes de cualquier alteración en sus vidas y el abrir una puerta les sobresalta. Hay quién ha pedido traslado a diferentes partes de Europa y algunos a America…

Hoy ha aparecido un investigador nuevo, -deducen- nunca nadie le había visto. Su barba es azul, su porte inmenso. Ha gruñido un “good morning” con un acento irreconocible y ha sacado un montón de llaves de un bolsillo de su bata, no muy blanca y, ha abierto la puerta del laboratorio….

©Camyhita, 26/04/ 2008

30 comentarios:

Blimunda dijo...

JAJAJA que gracia que hayas unido dos mundos tan dispares, de pequeña recuerdo que me encantaba el cuento de Barba Azul. Ese hombre que tenia mil habitaciones en su castillo, y tan sólo una permanecía cerrada. Ahí aprendí que la curiosidad puede matar al gato y que Barba Azul era un coleccionista de mujeres bastante machista :P

Y despues está el mundo de la ciencia y de los becarios precarios, de las fugas de cerebros a USA y otros países más nórdicos de Europa. La verda, es que un laboratorio puede a veces ser un excelente escenario para una historia de suspense, sobre todo en fin de semana.

Besales Camy

Blimunda

Elisabeth dijo...

es original e intrigante me ha gustado mucho


besitossss

Belén dijo...

No puede ser bueno, con la barba azul, no?

Besicos

€_r_i_K dijo...

Jaja, siempre hay algo escondido, siempre las batas me dan así como escalofíos....Hay que pedir un plus para trabajar de noche.....


Besos.....

Esperanza dijo...

Me queda algún elogio por decirte? Al final me dejaras sin ellos.

Este me ha divertido además.


Un abrazo.

Camy dijo...

Barba Azul es uno de los cuentos que creo más han impactado en todos los tiempos; también a mi me causaba cierta inquietud ese hombretón con tanta esposa y tanto secretismo; después ha habido varias versiones. En este caso, en este departamento, le he adjudicado al investigador "extraño" el papel, y al resto, doctoras, becarias, etc. la posiblidad de ser las "esposas"
Un besito


Elisabeth, me alegro que te haya gustado,

Un beso

Camy dijo...

Belén, creo recordar que hay alguna versión de Barba Azul en la que se le exculpaba de los crímenes que en otras le achacaban y la puerta cerrada no guardaba cadáveres de esposas cotillas.

Un beso,


€_r_i_k, el trabajo diurno debía de ser siempre recompensado.Es ir un poco al revés. En este relato todos estánun tanto alterados, por lo que oyen, por lo que imaginan y por el exceso de horas encerrados.

Un besito

Camy dijo...

Esperanza, no necesitas elogio, ya es suficiente para mi el que me visites y me leas, el que nos hayamos encontrado y aceptado teniendo caminos tan distintos.

Un besito

Amelie dijo...

Ostras, qué interesante!!!

Qué imaginación tienes, niña, me encantas.

Un beso.

Felipe Sérvulo dijo...

Me encantan tus relatos, son imaginativos.

Abismo Ínfimo dijo...

Pues nada, ya tenemos dos blogs hermanados, unidos por la literatura, la sensibilidad, la humanidad... me alegro de que así sea... un abrazo!!

* SINE DIE * dijo...

Jejeje..he podido escuchar a la perfección el gruñido y hasta el sonido de las mil llaves histéricas! ;)

Un besito!

jordicine dijo...

Muy intrigante. Y este Barba Azul me da que no es buena gente. Ja ja ja. Besos, CAMY. Imaginación al límite, como siempre.

Soñadora dijo...

Así que apareció el misterioso investigador del laboratorio prohibido? jejeje
Trabajos nocturnos en sitios silenciosos causan cierto miedito!
Besitos,

hawkeye dijo...

Camy, realmente fantástico!!! brillante idea la de traer al hoy a un personaje tan consagrado como Barba Azul!!!! Besos

Camy dijo...

Amelie, espero de vez en cuando asombrarte igual que hoy.

Un besito y gracias,


Felipe Sérvulo, siempre he de darte las gracias. Disfruto creando e imaginando y Barba Azul siempre es un personaje inquietante para mí.

Un beso

Camy dijo...

Abismo Ínfimo, deseo que esta hermandad se afiance con el tiempo y disfrutemos de tus escritos y de mis relatos.

Un beso

*SINE DIE* .. y seguro que también tú has visto a Barba Azul.

Un besazo

Camy dijo...

Jordicine, he vuelto a los relatos imaginativos, de momento, pero no voy a olvidar a mis mujeres. Aviso.

Un besazo


Soñadora, es cierto que cuando se trabaja de noche, las gentes y las cosas parecen cambiar, un halo de misterio cubre lo más vulgar.
En este laboratorio han tenido su momento de ¿terror?.


Un besito


hawkeye,¡tampoco a ti te ha dejado indiferente!¡perfecto!.

Un besazo

KUKA dijo...

Misterios de la naturaleza, jajajaja. Por cierto, me encanta Barba azul.........

Chus dijo...

Si en verdad vuelves a los relatos, me alegra saberlo, porque me ha encantado descubrir que cada vez escribes mejor.
Dos besos.

Raúl dijo...

Ya has creado el climax perfecto, la intriga. Ahora me he quedado con ganas de conocer más entresijos de la historia.

Camy dijo...

kuka, parece ser que eres la única que manifiestas tu gusto por Barba Azul, en esta entrada casi todo el mundo deja entrever temores.

Un besito



Chus, gracias por tus palabras y gracias por tu vuelta ¡hacía tanto tiempo que no te leía!

un beso

Raúl, cada uno puede imaginar más entresijos de la historia e incluso yo misma, siempre me reservo la posibilidad de seguir...

Un beso

Maga Viajera dijo...

Hola Camy! Barbazul te aguarda en mi blog con un premio. Besos Reina!

Julie dijo...

Precioso, con esa intriga y ese encanto que provoca el misterio... hummm y más el misterio de Barba Azul. Genial. Me ha gustado mucho Camy, eres muy buena narradora. Besos. julie

Camy dijo...

Maga Viajera,

Un besito y muchas gracias

Camy dijo...

Julie ¿verdad que Barba Azul es un personaje único?
Desde siempre me inquieta y me atrae.

Un besito

Marinel dijo...

Trabajar de noche, debe ser como poco imaginativo...
Y si aparece en escena un hombre de barba azul, de inmediato te acuerdas de la historia y sientes escalofríos....brrrrr
¿Qué misterios guardaría ese laboratorio?
Tan bueno como siempre,Camy.
Besos.

Camy dijo...

Marinel, ¡mucha gente trabaja de noche!. En este lugar hemos dejado a Barba Azul, a lo mejor lo volvemos a buscar un día ¿vale?

Besitos

Juanjo dijo...

Un cuento excitante, con un final tan abierto que estimula mucho la imaginación.
Me encantan las barbas de colores, jajaja.

Camy dijo...

Pues venga se admiten finales....(que no, es broma, cada uno puede dar el suyo).
Juanjo a mí me gusta que estes en El Camino.

Buen fin de semana