
Su amiga vivía relativamente cerca de ella. Las visitas a veces, eran una excusa para tomarse un buen té juntas. Al menos una vez al mes, sin tenerlo marcado, la casada se encaminaba a casa de la amiga soltera que ella, la soltera, al carecer de obligaciones de cocina para una familia, comentaba con la boca grande, su gusto por los fogones.
Ella, una tarde, en la última visita en busca del buen té y siempre buena repostería hecha y obsequiada por la amiga, salió de su casa y voló calle arriba consciente del desnivel de la caminata. Los colores le iban subiendo tanto al rostro, como al cuerpo.
Por muchas veces que pasara al encontrarse cara a cara con el edificio más relevante del modernismo catalán y declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, siempre digo, en ese cara a cara con el bello conjunto de edificios, se paraba, tomaba un tiempo y miraba, admiraba y contemplaba. Después de unos minutos reanudaba su marcha.
A los lejos divisó una estructura metálica y de lonas que, justo en la esquina de la calle en donde vivía su amiga, habían montado con el fin, claro está, de la limpieza del edificio.
Por pura manía, ella siempre abandonaba la acera en casos semejantes, bordeaba los coches aparcados en el lateral de la calle y evitaba, en el caso poco probable de que el andamiaje cediese, la sepultara. ¡Manías!
Causalidad: el tráfico era tan constante que su buen juicio la indujo a cambiar la costumbre y pasar, como todo el mundo, por debajo de la techumbre y pasillo del andamiaje.
Por más rápido que pasó, no pudo evitar el escuchar el ruido seco e imprevisible de un coche al chocar con otro. No pudo evitar un gran sobresalto. No pudo evitar girar bruscamente la cabeza para mirar y no consiguió esquivar la estructura de hierro que de repente encontró delante de su cara.
Despertó horas después en el edificio que antes, minutos antes, ella había contemplado embelesada.
Le dolía terriblemente la cabeza y la visión era borrosa por el único ojo que tenía destapado.
A su lado estaba su marido, su amiga, que aquella tarde, no tomó el té, y una enfermera que sonreía profesionalmente.
El golpe había sido tremendo. Al encontrarse inopinadamente con un obstáculo, la barra de hierro, no pudo reaccionar y se golpeó la frente, cayó de espaldas y de ahí el resultado de un gran hematoma que le llegaba hasta la cavidad del ojo y el dolor lacerante y constante en la zona sacra.
No fue nada grave pero la retuvo hospitalizada una larga semana.
Su amiga la visitó todos las tardes e incluso por las mañanas, camino del trabajo, pasaba a verla con unos deliciosos croissants recién salidos del horno.
Una tarde, su amiga coincidió con el médico, con su médico y las buenas vibraciones entre todos, se manifestaron. Hablando de mil cosas encontraron amigos comunes.
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Dentro de una semana ella asistirá a una boda muy ilusionada. Luis, el médico y Ana, su amiga, se casan. Para conocerse necesitaron una casualidad..
(c)Camyhita/27/03/2009.Fotografía.J.Castellana
18 comentarios:
Pero Camy, como haces para escribir tan pero tan bonito? Me encantó tu forma de explicar lo que es causalidad y casualidad!
Besitos muchos para tí!
Joe que bueno! es como la historia de no hay mal que por bien no venga...
Besos
Respiro, por casualidad...
La casualidad, me hace creer, y gracias a ella, tengo ilusión...
Besos....
las casualidades y causalidades siempre están ahí, independientemente del camino que hayan recorrido. Lo que identifica e individualiza unas pocas es nuestra percepción. La gran mayoría cumple su función en el anonimato más absoluto.
Yo también les tengo manías a esas estructuras, y hago cualquier cosa por evadirlas ¡Imagínate!
Excelente relato...
Me ha encantado tu relato.
La vida es una sucesión de causalidades y casualidades.
Besos.
A veces una casualidad,hace que la vida de un giro de 360º y la felicidad se instale de por vida...
¡Que bonito!
A pesar de que alguien lo pagara en propias carnes...
Suspirando me dejas.
Te felicito por tus escritos,que no sé si te lo he dicho alguna vez,pero me encantan.
Besos.
Soñadora, pues igual que lo haces tú, con sencillez, la mayor sencillez posible y luego contar con lectoras tan gratas y buenas como tú que me dice esas cosas...
un besito
Belén, jejeje, veremos la amiga que dice pasado un tiempo de matrimonio....¡soy mala!, es cierto aquí un golpe da el golpe.
un besito
€_r_i_K. por casualidad nos encontramos y mira hace ya mucho tiempo que compartimos lecturas.
Un besito
didgewind, nuestro "conocimiento" cumple todas la máximas que tú apuntas, hasta el anonimato más absoluto de la red.
Me encanta que por casualidad o causalidad hayas llegado a El Camino.
Bienvenido y un beso
Esperanza, me alegro de que encontremos un punto más en común: el respeto o miedo a esas estructuras ¿será casualidad?
Un besito
Amelie ahí estamos todos dentro de ese batiburrillo de casualidades. Y me alegro.
Un besito
Marinel, en muchas ocasiones me has halagado. Desde un principio me mimas. Gracias. Pones mucho de tu parte.
Sólo quiero inventar historias y que os gusten.
En esta ocasión y muchas más en la vida real, los giros de 360º se repiten y no siempre para bien.
Un besito
y... es que...los pasos nos llevan...
a veces por caminos largos... otras tomamos atajos... aunque... las señales nos indican por dónde... con los ojos vendados... cerrados... aparecen... intermitentes... quienes creen las miran como estrellas... quienes no... hay veces que por un instante sienten...
aunque automáticamente dicen...no puede ser...
un beso
me encantó
como siempre que vengo...
me llevo una sonrisa puesta...
:*
Personalmente no creo en las casualidades, creo que hay cosas que el destino tiene guardadas para nosotros y aparecen en el momento exacto en el cual deben aparecer
Hola amiga...
Yo creo en la casualidad. Un momento, un lugar, te pueden cambiarla vida.
Aunque algunas veces podamos decir ¡¡bendita casualidad y otra maldita...¡¡ sí, creo en ella.
Un besote y que sepas que sigo aquí aunque algo ocupadilla.
AlmA:) lo de la sonrisa me ha encantado,¡ojalá que te la lleves siempre de aquí!.
Un besito
Mariana Alvez Guerra,Luego ¿tú crees que todo está escrito?.Yo sí creo en casualidades y en las variantes del destino.
un besito
Abril, dudada de que estuvieses aquí o allí, jeje,
Te escribo,
Un beso
Qué interesante! El tema no deja de apasionarme, en realidad ya lo intuía, pero no dejes de leer LAS NUEVE REVELACIONES ahí encontrarás todo lo referente a la casualidad.
Me gustó mucho Camy, te felicito, como siempre! Besos. Julie
Julie, ese libro me lo regalaste tú. Y fue precisamente porque hablamos de las casualidades y de de creer o no en ellas. Yo siempre he creído en la casualidad. En este relato ha acabado con final feliz, pero pueden ser de todo tipo. Igualmente me interesan las vibraciones con las personas, buenas o malas, bueno, ¡se acabó!
un besito
Y luego la gente se queja del tráfico, jajaja
Besos.
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