26 de junio de 2011

Ante el espejo.Mujeres


Elisenda es una mujer guapa, esbelta y con una elegancia innata y natural. Elisenda tiene un defecto conocido, defecto para quienes no estén de acuerdo en ello: todos los martes ha de llevar una prenda roja por aquello de Marte dios de la guerra según la mitología romana. Superstición sin duda, pero bueno, ¿quién no tiene alguna manía?

Tiene un sentido alto de la discreción y ella procura en todo momento pasar desapercibida.

Su trabajo de gran responsabilidad, le exige horas y algún que otro quebradero de cabeza, pero ella, responsable, jamás se queja. Pausadamente, transmite calma, escucha los problemas de los demás, toma sus notas y manifiesta que a la mayor brevedad, todo se solucionara. Normalmente es así. Lo soluciona.

En general, los muchos compañeros de trabajo, piensan de ella que es distante y fría, e incluso, soberbia. Fuera del centro se ignoran sus amistades, dentro, una o dos y quizá dos; ésa una que queda, es amiga desde hace muchos años. Es su amiga.

A pesar de querer pasar desapercibida ante todos y de no dar jamás explicaciones de su vida privada, los muchos compañeros que comparten con ella muchas horas, no son tan discretos y han averiguado algunas cosas sobre Elisenda.

Saben los años que tienen (los de personal han colaborado en ello) Ya no es una jovencita.

Conocen que tiene unas hijas adultas con vida propia pero que comparten muchas tardes de compras, de comidas, de intimidad con ella.

Se han enterado que las labores manuales le relajan y es una verdadera artista con las manos, costura, pintura, y asiste a diferentes escuelas para perfeccionar sus hobbys.

No han podido averiguar si es madre soltera, si ha estado casada, si vive en compañía, si es viuda…

En general es popular por lo poco que saben de ella y le tachan de antipática por no contarles su vida.

Elisenda con frecuencia, en soledad, se mira en el espejo, se descubre las lágrimas corriendo por sus mejillas, se duele de su fragilidad y se culpa de su falta de carácter.

Ante el espejo Elisenda se refleja como una mujer dura, profesional, segura, durante el horario de trabajo. Elisenda se reprocha el no saber abrirse un poco con algún que otro compañero o compañera de tantas horas en un mismo lugar y que adivina y sabe que de ser amiga podrían ayudarle a soportar mejor tantas horas de soledad. No sabe comunicarse, hacer amigos. Eso le hace daño, como dolor le produce el conocer las críticas de los demás.

Ante el espejo una vez más aparece la figura seca, seria, implacable de su madre, ahora una mujer muy mayor pero que sigue controlando su vida. Madre que no le ha permitido ser mujer a Elisenda, no le ha dejado disfrutar de su maternidad, madre que ha criado a sus nietas y ella Elisenda, siempre obedeciendo.

Ante el espejo sigue viendo a su madre, gritarle mil defectos de su marido y ella, siempre obediente, perdió su intimidad, a su hombre y seguramente a su felicidad.

Ante el espejo, hoy de nuevo la madre le grita “” ¿te vas a quedar ahí como una boba mirándote? ¿Acaso no tienes que preparar la cena? ¿Es que no sabes hacer nada sin que te lo diga? Elisenda llora.

©Camyhita, 8 de octubre de 201o.Fotografía: Camy

32 comentarios:

Belén dijo...

Todos tenemos un punto de debilidad, sin duda alguna...

Besicos

ÁFRICA dijo...

Si todos tenemos un punto de debilidad, pero hoy tu mujer ante el espejo, me ha estremecido, me he quedado parada delante de “mi espejo” tengo muchos días para reflexionar.

Muchas gracias Camy y un beso

Chelo dijo...

Me ha hecho reflexionar mucho, mas de lo que tu te cres . Besos

Efren (a.k.a. Ludovico) dijo...

me has dejado pensando largo largo...

Josep dijo...

¡Ay! Esas madres que acaban molestando alguien que no recuerdo ahora las llamó madres castradoras...

Besos.

Soñadora dijo...

Cuantas historias se esconden tras las apariencias. Qué difícil ha de ser lidiar con un caracter tan dominante.

Besitos amiga (ya echaba de menos tus historias)

Groucho dijo...

Tengo un amigo soltero, por que a su madre no le gustaron ninguna de sus novias.
BESOS.

Margarita dijo...

Elisenda me ha enternecido. Me ha hecho reflexionar. Creo que me miraré al espejo de otra manera y espero recordar, que detrás de esas corazas de quienes se cruzan en mi camino, puede fácilmente encontrarse una Elisenda...Por todo ello, te doy las gracias.

Camy dijo...

Belén, la debilidad de Elisenda es no haber sabido ser ella.
un beso

Camy dijo...

Àfrica todos los días podemos reflexionar pero no siempre acertamos o tenemos ganas...
El espejo ayuda de verdad
un besito

Camy dijo...

Chelo, gracias y lo celebro, me alegra que además de compartir te motive lo que lees.
un beso

Camy dijo...

Efren, gracias y espero que comprendas un poco mejor a cualquier Elisenda que te encuentres en el camino.
un beso

Camy dijo...

josep, existen las madres castradoras y lo peor es que muchas de las que siguen la "tradición" han sido castradas.
un beso

Camy dijo...

Soñadora gracias por cuanto añades a mis relatos.
Un besito y hasta pronto ( he de encontrar el momento)

Camy dijo...

Groucho, pues mira ese amigo dentro de todo ha sido sincero, lo peor, es cuando se casan y siguen haciendo caso a la madre y a ella, a la madre, la sigue sin gustar la mujer del hijo.
un beso

Camy dijo...

Margarita las gracias te las doy a ti por tu comentario y por tu visita que espero no sea única siempre serás bien recibida.
un beso

Julie dijo...

Se necesita caracter para salir de una madre así, para alejarse de ella y hacer su propia vida. Para crecer independiente. Me ha gustado mucho este relato, Camy. Ya veo que te tenía un poco abandonada. Pero no en olvido. Cada día escribes mejor. Me ha encantado. Besos.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Camy:
Me sorprende enormemente tu... como diría... tu visión... tu conocimiento del ser humano, tu descripción de cómo establecemos relaciones de poder y sumisión, de cómo las sufrimos los que estamos en el lado sufridor.
Me encantan tus historias.
Un abrazo.

Camy dijo...

Julie la mujer de hoy, no ha sabido salir de esas redes, en este caso redes muy visibles, pero sí, creo que se necesita mucha reflexión, fortaleza y seguridad en uno mismo, para separar...
Julie gracias, siempre te doy las gracias por tus palabras. Estoy segura de que tu cariño hacia mí hace que veas mis progresos....jejeje
un besito

Camy dijo...

Javier Rodríguez, no te sorprendas, es fruto de la observación, del convivir o trabajar con mucha gente y de haber tomado la decisión hace años de escribir sobre mujeres, que al fin y al cabo, es lo que mejor puedo entender.Alguna vez también sobre hombres, pero tengo más dudas. Creo que se me "escapan" más cosas.
Gracias.Me gusta mucho y animan tus palabras para seguir escribiendo y ser feliz.
ah!, ¡seguro que la veteranía conlleva experiencia!
un beso

jordicine dijo...

Hay que comunicarse y, cuando ya no puedes más, rebelarte. No hay que dejar que nadie controle nuestras vidas, que son nuestras y de nadie más. Un beso, CAMY.

Miguel Baquero dijo...

Yo creo que a Elisenda lo que le hace falta es salir algún que otro viernes, que es el día de Venus, con sus compañeros de trabajo a tomar algo

Camy dijo...

Jordicine, lo de comunicarse parece fácil pero hay personas...
Y sin comunicación la cosa nomarcha.
Un beso

Camy dijo...

Miguel Vaquero, ¡un viernes, sábado y domingo...!
un beso

Ana Galindo dijo...

Conozco Elisendas así, y madres también. Afortunadamente algunas mujeres son capaces de salir de esa trampa afectiva.
Muy bueno tu relato.

Besos

Camy dijo...

Ana Galindo, grcias por tus palabras. Gracias por tu visita.
Un beso

Lila dijo...

Conozco a una Elisenda, que tuvo la suerte de que su madre muriera antes de que ella perdiera lo poco que le queda de juventud....

Camy dijo...

Lila, siempre tan certera y tan sincera.
Un beso

Mateo dijo...

Ciertamente, Camy, dibujaste un perfil de mujer demasiado repetido y heredado mismamente...Se repiten esos roles de dominancia y manipulación.
Por igual se puede encontrar figuras masculinas cortadas por el mismo patrón y por idéntica costurera.
Un abrazo.

Juanjo dijo...

Las madres deberían jubilarse de su papel una vez que sus hijos se van de casa. Puede que incluso antes.

Pero tenemos excesiva tendencia a culpar a los demás de lo que nos pasa. Nos iría mejor si decidiéramos coger las riendas de nuestra vida.

Besos.

Camy dijo...

Mateo, roles repetidos y reales, te aseguro que existen, las redes que tejen las madres pueden ser diferentes y sutiles pero el resultado el mismo,
Un beso

Camy dijo...

Juanjo, a pesar de que es difícil, llevas razón a determinada edad se debería cortar de nuevo el cordón umbilical, pero también existen hijos que se dejan mecer y no tomar sus propias decisiones y responsabilidades.
un beso