12 de julio de 2011

Ante el espejo.Mujeres


Alicia ha tenido problemas esta mañana con el despertador. ¡Mal ha comenzado el día! Retraso en el despertar. Desayuno demasiado rápido y escaso. Reunión importante a primera hora. Carencia de taxis.

Una mañana que le auguraba un mal estar constante y una predisposición al enfado consigo misma total.

Casi cinco minutos de espera en la esquina y la ausencia de taxis ha sido el colmo para excitar aún más el malhumor que por minutos le iba invadiendo.

Alicia apresuradamente, mirando su reloj de pulsera, -reloj, piensa, sin pensar que piensa,- en exceso grande y colorido, más… ¡es lo último! Bien, como decía, casi corriendo se dirige a la boca más cercana del metro.

El calor, que en el andén le da la bienvenida, arranca un gesto de repulsión en su rostro.

El tren llega de inmediato. Se cuela a través de una puerta abierta en su narices y se topa con la espalda de un joven trajeado y con un maletín con ruedas inmenso.

El dueño del traje comprado unos grandes almacenes; impersonal, gris, y el maletín azul marino, sin marca conocida, no le dejan avanzar dentro el vagón.

El trayecto es corto. Una parada y podrá librarse del hombre del traje gris y maletín con ruedas vulgar. Al menos, en el vagón, el aire acondicionado le permite respirar.

Mala suerte. El del traje gris se cruza en la puerta y baja en la misma estación. Por más que trata de sortear el ancho pasillo, alcanzar el ascensor y poder dedicarse a pensar en la reunión que tiene en el banco, el maletín con ruedas y el dueño de él, se interponen en cuantos intentos hace para adelantarle y como en un juego no deseado, siempre gana la inmensa mole gris.

Minutos después Alicia está segura de que peor no le pueden ir las cosas. Ésta va a ser una mañana fatídica. Maletín y dueño están delante de ella en la taquilla para acceder a los Ferrocarriles de la Generalitat. Lanza un gemido que no puede contener. Se siente furiosa con ella misma, con su despertador que hoy no ha funcionado, furiosa con el calor húmedo, pegajoso, que otra vez siente en su piel, furiosa por tanta escalera estrecha en esta estación nunca acabada de adaptar.

Está oscura su habitación. Un ambiente agradable envuelve su dormitorio. Ni exceso de frío, ni exceso de calor. Alicia sobre la cama, envuelta en un albornoz blanco, con el cabello todavía húmedo, recién salida de la ducha, descansa y no quiere acordarse del día tan agotador que ha vivido.

Ahí está el espejo. Su imagen no es la actual, no tiene el albornoz blanco, ni el pelo húmedo, ni está echada sobre la cama sin abrir. Alicia en el espejo continúa luchando por los pasillos de los ferrocarriles, continúa teniendo los nervios de punta, continúa tropezando con aquel maletín odioso. Por un momento se ve con sus maravillosos zapatos hechos a medida, con su pantalón de corte y caída perfecta y con el error de haberlos combinado con una blusa anodina. El espejo le devolvió su imagen en aquel momento y revivió su pensamiento “un fracaso será la reunión; un error mi aspecto; nada saldrá bien”.

Alicia casi tropieza con el maletín en el segundo tramo de la empinada escalera. Mira a su dueño, un hombre insoportable, piensa, no es un hombre, es tan enorme que lo compara con un armario. Horrorizada, el espejo le devuelve la escena: Alicia empuja con todas sus fuerzas y el armario, el maletín con ruedas y ella , se desploman por la escalera y cuando entre gritos llegan al final, se encara con el dueño del maletín y pierde las formas…No escuchó ni una sola de las explicaciones que él trataba de dar.

Alicia se mira en el espejo y ve y nota como su rostro enrojece, igual que cuando entró en la reunión y él, con su maletín, presidía la sesión. Era el nuevo Presidente General del Banco.

©Camyhita, 3 febrero de 2011.Fotografía: Camy

32 comentarios:

Marinel dijo...

Hay días que hacen daño aún pensándolos tiempo después.Lo hacen porque se reviven una y otra vez ante el espejo o donde sea que una se halle.
Por cierto...esos ojazos verdes osn los tuyos????
Preciosos tanto si sí como si no.
Un beso.

Groucho dijo...

¡¡¡TIERRA TRAGAME!!! -Por favor-
:))

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Mira que me lo estaba imaginando. La culpa... el taxi: a quién se le ocurre ir en taxi cuando sólo estás a una parada de metro de tu trabajo.
Y es que la vida te trata como tu quieres que te trate.
Un abrazo.

Sonia dijo...

Te iba leyendo y me iba estresando...

Me recuerda a alguna mañana mía, cuando voy tarde me pongo de un humor de perros.

Besos.

Ana Galindo dijo...

Hay días complicados que parecieran hechos para poner a prueba nervios de acero.

Muy interesante.

Besos

Miguel Baquero dijo...

Pobres presidentes de los bancos, últimamente tienen la negra ;-)

Camy dijo...

Marinel, ella se ha puesto colorada recordando los hecvhos.
Un besito

Camy dijo...

Groucho, es lo que Alicia tuvo que pensar.
Un Beso

Camy dijo...

Javier, en esta vida hay gente de todo, y Alicia es un tanto pijilla, y necesita taxi.
Un beso

Camy dijo...

sonia, todos tenemos una mañana de vez en cuando que se nos cruza todo...
Un beso

Camy dijo...

ana Galindo, ella tenía planificada una mañana perfecta y desde un principio sus planes se fueron al garete.
Un beso

Camy dijo...

Miguel Baquero, ¿pobres? ¡pobres los que tienen que acudir a ellos!
Un beso

Julie dijo...

Muchas veces ocurre lo contrario de lo que pensamos, y tiene que ser así, es así, y además cuando la coincicencia se mete por medio, hasta rompe el espejo... jajajaja.
Muy muy bueno, como siempre y ya es costumbre. Me encantó.

Don Mateo dijo...

Saludos, Camy...
Los días grises había que dejarlos pasar que se pierdan tras los trenes, solos, sin acompañarlos. Y no salir de casa hasta que la luz de la calle nos vuelva a cambiar el color de lo que nos devuelve el espejo...
Alicia, seguro que no es feliz, demasiada frigidez en su mirada, demasiado pendiente a lo menos importante...a la prisa, a querer hacerlo todo en tiempo y forma...Y luego, pasa lo que pasa, su espejo no le refleja más que como es en realidad, una mujer de amargada timidez...
En fin, menudo chasco se llevó...Pero que jodido flamante jefe, con su sueldazo y viaja en metro.
Un abrazo

Mateo dijo...

Hola de nuevo, sólo para aclarar que, el susodicho Don Mateo, soy yo en la versión escolar del término...Tan despistado como siempre.
Otro abrazo...

Belén dijo...

Glubs... vaya situación desagradable...

Besicos

jordicine dijo...

Pues menuda mala suerte! Jajaja. Al final, lo de despertarse tarde va a ser lo de menos. El nuevo jefe sí que puede durar mucho... Buen post, CAMY. Un beso.

Margarita dijo...

Quién sabe, a veces se empieza mal y se acaba muy bien...el día en que conocí a mi marido,todo el día, incluyendo el momento flechazo,empezó siendo un día de esos que uno desearía olvidar, e incluso enterrar... y ya ves, aquí estamos,han pasado treinta años... y tan contentos, recordándolo... A veces la cosas se encarrilan de la manera más inesperada...te aseguro que si no hubiera ido tan mal, no le habría conocido... ¿casualidad, destino? Me quedo con las ganas de saber en qué acabara lo de Alicia con su jefe gris....

Soñadora dijo...

Esa si que es una situación para pensar "tierra, trágame!", y a veces sucede no?
Besitos,

Josep dijo...

Ya lo dice la canción: "sorpresas te da la vida..."

Alicia debería haber seguido el consejo de Napoleón: "vísteme despacio, que tengo prisa"

Es difícil dominar el tiempo y más con los nervios a flor de piel...

Besos.

Lila dijo...

Alicia necesita un poco de sol y brisa marina, vacaciones urgentes, está muy tensa e irascible...

Petonetes!!!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un placer haber vuelto por tu casa. Los posts que nos dejas, siempre geniales.

Saludos y un abrazo.

Juanjo dijo...

Muy bueno el relato. Quién no se ha encontrado con el lento de turno cuando tenía más prisa.

Pero si encima es el jefe, glups.

Camy dijo...

Julie , un besito

Camy dijo...

Don Mateo, has mirado largamente a esta mujer ante su espejo y seguro que has visto más cosas de las que en un principio refleja.
Una mujer dedicada a su trabajo y al orden de las cosas, casi nada deja sin planificar y cualquier acontecimiento ridículo como la falta de llamada de su despertador, hacen que todo su día se desbarajuste.
Es otra vida de las muchas vidas que existen.
Un beso

Camy dijo...

Belén, felicidades de nuevo y un beso

Camy dijo...

jordicine, gracias un beso

Camy dijo...

Margarita ¡qué historia más bonita la tuya! empezó mal el día y mira como te encuentras pasados más de treinta años, ¡algún día te buscaré ante el espejo!.O puede ser esta misma mujer pasado el tiempo con s odiado nuevo jefe y maletín.
Un beso

Camy dijo...

Soñadora, seguro que suceden casos así y momentos en los que a uno le gustaría ser invisible,
Un beso

Camy dijo...

Lila, se lo diré, le comentaré tu recomendación y que haga vacaciones ....siguiendo tus instrucciones.
Un beso

Camy dijo...

Hiperión, gracias por dejarme tu sonrisa.
Un beso

Camy dijo...

Juanjo, ¡todos alguna vez!
Un beso