
Hace aproximadamente unos diez o doce años que le conozco. Con exactitud no puedo decir los años que tiene, pero, le considero joven, bastante joven, tan joven que no me parece normal.
Hoy me ha sorprendido y preocupado. Su estado es lamentable, me atrevo a decir: irremediable.
Todas las mujeres que se acicalan en el aseo general hablan y hablaban con frecuencia de él. Y son muchas y de diversas edades y de distintos caracteres, más todas coinciden en lo mismo: se dan por vencidas, no pueden hacer por él más de lo que han hecho.
Me entero que, con harta frecuencia, unas y otras, en compañía y en solitario han tratado de ayudarle y ¡claro, ya se han cansado! Una vez, vale, dos, de acuerdo, tres, ya cuesta y más a primera hora, nada más llegar a la oficina; otras, me decían, que inclusive a media mañana no han dudado en echarle una mano; alguna otra, rompió su inercia natural al cansancio de toda la jornada de trabajo y , antes de irse a su casa, volvió a él y con manos desganadas procuró dejarle bien. Animarle.
Hoy todas están hartas, cansadas, aburridas y por tanto sus quejas y alboroto han llamado mi atención y cuando he entrado en el baño, las he encontrado hablándose a través del gran espejo y jurándose que ya no lo tocarían más. Un tema para ellas zanjado.
Por lo visto, en alguna ocasión también llamaron a algún compañero y éste, sin ningún prejuicio se dispuso a prestar su ayuda y como con las mujeres, sin resultado alguno. Él, triste, alicaído, incapaz de permanecer erguido, desafiante, potente..
Me ha pedido a mí, que por veterana, lo intentara y lo he hecho y además, no saben, que alguna que otra vez,-son pocas las veces que voy ahí-también me había mostrado generosa y con malas artes y alguna buena maña, ponía los medios para que quedara en un estado elevado: pensando en su edad.
-O.K. Vamos a volver a la normalidad, que ya es hora. Lo intento por última vez y de no obtener resultados, nos olvidamos para siempre y llamamos a XX para que lo ponga bien o que lo traslade de planta. ¡Así no se puede seguir, perdiendo tiempo y alterando la marcha de la oficina!
Entro al pequeño habitáculo y me encaro con él. Lo siento-le digo-pero nadie te va a hacer caso. Se te han dado oportunidades y no las has sabido aprovechar.
Me dirijo con rapidez a mi despacho y trato de olvidar.
En el silencio de la planta se oyen unos lamentos.
Pobre de mí. No tengo arreglo. Un defecto de fabricación es lo que tengo.. No me puedo quejar de no haber recibido mimos y caricias de diferentes manos y algunas de ellas ¡tan jóvenes y bellas! Más ni siquiera imaginando, soñando, deseando, han podido hacer uso de mi. ¡Se han esforzado tanto!
Los lamentos cesan y en su lugar se escucha el sonido ruidoso de un destornillador eléctrico que quita el colgador de la puerta del w.c. número 3, del aseo de señoras de la planta ático y sin mirarlo lo tira a la bolsa de la basura…
© Camyhita, enero 2012.fotografía: Camy móvil
29 comentarios:
Bueno es que la verdad ya se instaló defectuoso, ah! pero se dejó manosear de lo lindo, claro terminó en la bolsa de la basura... ¡Pobre! Pero sirvió de algo realmente hermoso, que tú escribieras una historia genial. Porque le echaste imaginación, amiga!!! Y una pensando mal. No puede ser. Una vez más me has dejado con la boca abierta. Genial, sencillamente de lujo. Camy. Mi admiración y cariño.
Hola Julie, siempre me fijaba en él, todo triste. Hoy he pensado que le haría una fotografía. jejeje. He tratado de que tomara una forma "decente" pero me he dado por vencida...
¡Será que hoy hace mucho frío!
Un besito
Que acertada foto... da angustia.
El colgador se ira recitando a Omar Khayyam:
"A nadie pedí la vida. Me esfuerzo por aceptar, sin júbilo ni rabia, todo lo que la vida ofrece. Partiré sin preguntar al prójimo acerca de mi curiosa permanencia en este mundo."
Un beso
... Y mira que ha dado que hablar el puñetero colgador...
Un abrazo.
Joe, si eso piensa tu colgador, qué pensará el resto de la casa!!
besicos
Muy bueno Camy, pusiste a nuestra imaginación a volar a sus anchas!
Un besito,
Muy bueno, Camy, tierno y divertido, y digo yo... Ya que a nadie se le ocurrió darle la vuelta y atornillarlo mirando en el sentido contrario, propongo rescatarlo, ponerle una peanita y colocarlo como escultura sobre un lugar donde no pase desapercibido, para demostrarle al malvado fabricante hasta dónde es capaz de llegar un simple colgador defectuoso, pero, que ha sabido atraer la atención de las chicas; creo que tanto esfuerzo por parte de todos merece un final victorioso (sí, lo sé, soy una romántica, qué le voy a hacer...ainss)
Abrazotes
Groucho, sí da angustia.
Omar Khayyan también dice:
"El alba de mañana nos traerá primorosas nuevas rosas ¿dónde fueron las de ayer".
Siempre gracias por tus comentarios.
Un beso
Javier ¿ ha sido divertido, no?
al menos se sentirá recordardo.
Un beso
Belén, no lo sé, a lo mejor algún día lo sabremos.
un beso
soñadora, de eso es de lo que se trataba, de soñar e imaginar y si es posible de sonreir.
Un beso
Margarita, ¡eso significaba mucho trabajo! aquí, sólo se acaricia y mira, después, uno se cansa y a la basura. ahora, esperamos que el siguiente esté en plenas facultades...
Vamos a ser románticas y soñar que es rescatado el defectuoso de la basura por alguien necesitado y luce, bien colocado, con peanita o sin ella, en lugar más querido.
Gracias por tus comentarios.
Un beso
¡Desgradecido!
Pobre, qué culpa tenía él de tener un defecto de fábrica... Claro, que un colgador de esa guisa no sirve de nada...
Me ha dado penilla y todo, jeje.
Besos.
ese final me dejo pensando.
Pd: Te invito a que visites mi blog de cine, ahí también publico cuentos míos.
Raúl, ¡ ya vés!
Un beso
Sonia, ¡no se puede ser tan buena!
Un besito
David C.
¡gracias a ti y seguro que te visito!
Lo que nunca sabrá es que ha sido tan importante para ti, que hasta has escrito un relato con él de protagonista.
Me ha encantado.
Siempre acaba algo en la basura. Ojalá fuera lo peor de nosotros.
Saludos y feliz domingo.
Indiscretos en la casa?
Tu post me ha fascinado.
Besos desde mi Isla
Chelo, gracias. La importancia que tenía o tuvo para mí, fue el sonreirme cada vez que lo veía.
Un beso
La sonrisa de Hiperión, no tengo tan claro que vaya a la basura lo peor de nosotro, creo, que a veces lo tiramos y lo volvemos a recoger...
Un beso
Alonzo desde mi Camino, leeo feliz las palabras que me llegan desde tu isla.
Un beso
Todos venimos con defectos de fábrica y vamos cogiendo más por el camino.
Espero, en mi caso, irme y dejar tan buen recuerdo.
Besos.
Muy bueno, CAMY. No me esperaba este final. Has mantenido la emoción hasta el último momento. Pobrecito colgador! Un beso.
Juanjo, estoy convencida de que has ido cogiendo pocos defectos, casí que los has abandonado.
Un beso
Jordi, de eso se trataba de que pensaras en algo distinto a lo que en realidad era. ¡pobre colgado!
un beso
Pobrecito.... Tirarlo así después de tantos años, es injusto, creo que no fue manoseado por un buen manitas, alguna cuñita le pudo dar vida. Bueno Camy, tú ya sabes que yo me imagine mil cosas menos un pobre colgador.
Ya casi es primavera, viste el hermoso sol que sale por el mar, gordote y amarillo? Que ilusión que acabe ya este invierno fastidioso en el que las mandarinas han salido asquerosassss. Besitos, feliz día bisiesto.
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